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Doble terremotos en 39 segundos en Venezuela despierta interés de la comunidad científica

Dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados con apenas 39 segundos de diferencia en Venezuela corresponden a un inusual doblete sísmico. Especialistas advierten que las réplicas podrían extenderse durante semanas y mantienen el monitoreo de la actividad tectónica.

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Aunque inicialmente parecían eventos independientes, los análisis preliminares indican que forman parte de un mismo proceso tectónico

Dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados con apenas 39 segundos de diferencia en el norte de Venezuela corresponden a un fenómeno geológico poco común conocido como doblete sísmico, una secuencia en la que dos grandes rupturas ocurren casi de manera consecutiva dentro de un mismo sistema de fallas. El evento ha despertado el interés de la comunidad científica porque ayuda a comprender cómo interactúan las fallas tectónicas y por qué las réplicas podrían prolongarse durante días, semanas o incluso meses.

Los dos terremotos, ocurridos el 24 de junio, fueron detectados con una diferencia mínima de tiempo. Aunque inicialmente parecían eventos independientes, los análisis preliminares indican que forman parte de un mismo proceso tectónico, en el que dos segmentos distintos de un sistema de fallas liberaron enormes cantidades de energía casi simultáneamente.

¿Qué es un doblete sísmico?

En una secuencia sísmica convencional, un terremoto principal libera la mayor parte de la energía acumulada durante décadas o siglos y posteriormente se producen réplicas de menor magnitud. Sin embargo, en un doblete sísmico ocurre un comportamiento diferente: dos terremotos de magnitud similar se desencadenan con muy poco tiempo de separación y en zonas cercanas.

Los especialistas explican que las fallas geológicas no actúan de forma aislada. Cuando una de ellas se rompe, modifica las tensiones existentes en las fallas vecinas. Si alguna ya se encontraba próxima a alcanzar su límite de resistencia, ese cambio puede ser suficiente para desencadenar otro terremoto de gran magnitud.

Este mecanismo recibe el nombre de transferencia de esfuerzos de Coulomb, un modelo utilizado para analizar cómo un gran sismo puede incrementar las probabilidades de ruptura en estructuras geológicas cercanas, aunque todavía no permite predecir la ocurrencia de futuros terremotos.

La interacción entre dos placas tectónicas

El norte de Venezuela se encuentra en una de las zonas sísmicamente más activas del norte de Sudamérica, debido al movimiento permanente entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana.

A diferencia de otras regiones del continente donde predomina la subducción, en esta área ambas placas se desplazan lateralmente. La placa del Caribe avanza hacia el este aproximadamente 20 milímetros por año respecto a Sudamérica, acumulando deformación durante largos períodos hasta que la resistencia de las rocas es superada y ocurre la ruptura.

Los estudios preliminares señalan que el terremoto de magnitud 7,5 se originó al sureste de Yumare mediante un movimiento de deslizamiento lateral derecho, compatible con una ruptura dentro del sistema de fallas de Boconó, considerado una de las principales estructuras tectónicas del país.

La magnitud no es el único factor del riesgo

Aunque un terremoto suele representarse como un punto en los mapas, un evento de magnitud 7,5 puede romper una superficie cercana a 150 kilómetros de longitud y alrededor de 20 kilómetros de anchura, razón por la cual sus efectos pueden sentirse a grandes distancias.

La profundidad también influye considerablemente en la intensidad del movimiento. En este caso, los dos hipocentros fueron estimados entre 10 y 20 kilómetros, por lo que se consideran terremotos superficiales, condición que generalmente incrementa la intensidad de las sacudidas en la superficie, destaca The Conversatión y replica la agencia SINC.

Una región con antecedentes sísmicos importantes

El norte venezolano ha registrado varios terremotos de gran magnitud desde comienzos del siglo XX. Uno de los más recordados fue el ocurrido en Caracas en 1967, de magnitud 6,6, que provocó alrededor de 240 fallecidos y el colapso de numerosas edificaciones.

Más recientemente, en septiembre de 2025, otro doblete sísmico de magnitudes 6,2 y 6,3 dejó una persona fallecida, más de un centenar de heridos y daños significativos en los estados Zulia y Lara.

Las construcciones siguen siendo un factor determinante

Los expertos recuerdan que las consecuencias de un terremoto no dependen únicamente de su magnitud. El nivel de riesgo también está condicionado por la cantidad de población expuesta y, especialmente, por la resistencia de las edificaciones.

En la región conviven construcciones modernas con viviendas tradicionales, edificaciones antiguas y estructuras levantadas sin criterios técnicos adecuados. Entre las más vulnerables figuran las viviendas de mampostería sin refuerzo, las autoconstruidas y los edificios construidos antes de la aplicación de normas modernas de diseño sismorresistente.

Además, numerosas estructuras presentan deficiencias como columnas cortas, ampliaciones realizadas sin supervisión técnica y escaso confinamiento de la mampostería, factores que aumentan la posibilidad de daños durante fuertes movimientos sísmicos.

Las réplicas podrían extenderse durante semanas

La comunidad científica advierte que, tras un doblete sísmico de estas características, es normal que continúen registrándose réplicas durante días, semanas o incluso meses. Algunas de ellas podrían superar la magnitud 5, aunque la probabilidad de un nuevo gran terremoto disminuye gradualmente con el paso del tiempo.

Las réplicas representan un riesgo adicional porque pueden provocar el colapso de edificaciones previamente afectadas, por lo que los especialistas consideran prioritario evaluar las estructuras dañadas y restringir el acceso a aquellas que hayan perdido capacidad resistente.

Aunque la ciencia todavía no puede anticipar el momento exacto en que ocurrirá un terremoto, el análisis de fenómenos como este doblete sísmico permite comprender mejor el comportamiento de las fallas geológicas y fortalecer las estrategias de prevención, planificación territorial y construcción sismorresistente para reducir el impacto de futuros eventos.

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Diómedes Tejada Gómez

Diómedes Tejada Gómez

Comunicador y mercadólogo, editor de DiarioDigitalRD en Nueva York. Contacto: diomedestejada@gmail.com

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