Fogaraté: Una ciudad en guerra
Anoche sentí un fuerte golpe espiritual en lo más sensible de mis sentimientos ciudadanos; sentí que ya no tiene sentido declarar voz en cuello que…
Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.
739 artículos publicados
Anoche sentí un fuerte golpe espiritual en lo más sensible de mis sentimientos ciudadanos; sentí que ya no tiene sentido declarar voz en cuello que…
Hace 35 años, Franklin Almeyda, a la sazón fogoso dirigente de un PLD en el que “Liberación” se subrayaba en rojo, tristemente se inmortalizó con…
Las cada vez más grandes movilizaciones de gente de todos los estratos sociales indican claramente que la sociedad dominicana está más que tocada en su…
Sí, Janel, como a ti, a todo ser sensible de esta tierra le duele el alma. Si, Janel, la muerte de tu madre es, como…
Para el nombre del país: República Dominiplátano…Para el Himno Nacional: “Quisqueyanos valientes, alcemos nuestro plátano con viva emoción”…Para el Escudo: “Dios, Patria y Plátano”, con…
Hace ya 27 años escribí, cuando Nuria empezaba a dar carpeta contra los que dañan este país: “Sigue, Nuria, sigue. Que bienaventurados siempre han de…
Por favor, ruego encarecidamente a todo el mundo que no prendan fósforos ni siquiera en las fiestas de fuegos artificiales, porque este país huele a…
Te sudan las manos. Te tiemblan las palabras, nerviosas y algo tartamudeantes. No puedes fijar la mirada, inquieta y con un ligero tic incontrolable. “¡Trágame…
Escribí el jueves 23 que no debíamos esperar más que puras promesas con conocidas frases torpedo: “Caiga quien caiga”… “Hasta la últimas consecuencias”… “Nadie está…
En los febreros de mi niñez salían a las calles el Diablo Cojuelo (que no daba ni pedía cuartel con sus vejigas, que dejaba caer…