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La verdad y lo que se informa de la guerra

| | 4 min read
Felipe Mora.

Todos estamos conscientes de que una guerra -de principio a fin- lo que deja es destrucción.

Por Felipe Mora

Como en todo conflicto armado, la guerra que se libra en Medio Oriente, con saldo de cientos de destrucciones de objetivos y miles de víctimas, tiene un serio dilema: cada país involucrado lanza su “verdad” de lo que acontece, así entrecomillas, pues no siempre es del todo fiable. 

Israel, Irán y Estados Unidos, y en segundo término países de la  región que han sufrido ataques -casos de Qatar, Omán, Kuwait, Emiratos Arabes Unidos, Arabia Saudita- pregonan al mundo informaciones siempre en defensa de sus intereses muy particulares. 

En la misma tesitura hay que colocar a Naciones Unidas, organismo de incidencia mundial que controlan las naciones más poderosas, y que en este conflicto ha tenido una participación muy tímida en lo que se refiere a aportar soluciones para poner fin a las confrontaciones. 

En ese mismo lugar se debe colocar al Papa, que solo se limita a pedir por la paz mundial, petición que desoyen los países involucrados en la guerra.   

En la mayoría de los casos, corresponsales de las grandes cadenas de televisión, periódicos y otros medios que tienen la responsabilidad de cubrir las hostilidades, deben limitarse a informar acorde a lo que dan a conocer los mandos militares. Y puede que ni siquiera tengan acceso a lugares que han sido atacados.

Todos estamos conscientes de que una guerra -de principio a fin- lo que deja es destrucción, muertes, colapso de sociedades e instituciones, violaciones en todos los sentidos, familias destruidas, migraciones forzadas, etc.   

La verdad en la información es el principio ético fundamental del periodismo que garantiza la fidelidad a los hechos, la credibilidad ante el público y el derecho ciudadano a recibir información precisa y verificada. 

Por donde quiera surgen dudas. La verdad no siempre sale a flote. Los consumidores de contenidos, acostumbrados al consumo sistemático de notas e imágenes de destrucciones, siempre esperan conocer la realidad de lo que acontece. 

Pero no siempre es así. Protagonistas y medios dependen y están obligados por intereses muy particulares y decisivos. 

En una guerra, los intereses predominan por encima de realidades. Se divulgan informaciones cuyos contenidos están muy alejados de lo que ocurre en los distintos niveles de confrontación, ya sea en el campo militar o en la diplomacia.

Armand Mattelart, referente del pensamiento crítico, consideró que la “verdad” en la información suele estar mediada por los intereses ideológicos y económicos de los medios masivos y las élites dominantes.

El gobierno de Estados Unidos habla de negociaciones con Irán, pero sus tropas se preparaban este fin de semana para una invasión terrestre a territorio iraní. Así habló este domingo el presidente del Parlamento de Irán, Bagher Ghalibaf, según publica el diario El País, de España.

El excesivo gasto militar en que incurre Estados Unidos en esa guerra es leit motiv para que la “verdad” que se divulga sobre los resultados de esa contienda favorezcan las decisiones tomadas desde Washington. 

El presidente Donald Trump, al referirse al ultimátum que dio al régimen de Irán para que reabra el estratégico estrecho de Ormuz, trae esta perla: “Las conversaciones continúan y, a pesar de las declaraciones erróneas difundidas por algunos medios de comunicación que propagan noticias falsas, están progresando muy bien”.

El énfasis puesto por Trump en esas expresiones puede que sea por el interés muy particular de manejar ese tipo de información y de desprestigiar publicaciones que se han referido al tema.

Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel, es un experto en la simulación. Durante su gestión, ha enfrentado constantes protestas bajo la acusación de anteponer los intereses del Estado a los personales, y el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya reclama su extradición por crímenes de guerra.

Un caso parecido se da con lo que afirmó en París el canciller ruso Serguéi Lavrov, quien negó que su país esté pasando información de inteligencia a Irán contra objetivos de Estados Unidos, tal como había denunciado Kaja Kallas, jefa de la diplomacia europea durante la reunión ministerial del G7.

Por lo que se ve, en toda guerra la verdad confiable en todo el sentido de la palabra dista años luz de ser una realidad.

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Felipe Mora

Felipe Mora

Experimentado periodista dominicano, que ha desempeñado funciones ejecutivas en varios medios.

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