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Drones y muerte en Haití: HRW denuncia 1,243 víctimas

| | 6 min read
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha pedido este miércoles a sus ciudadanos que restrinjan "todos los viajes innecesarios" y tomen precauciones a la hora de viajar a Haití, especialmente a su capital, Puerto Príncipe, con motivo de "un aumento de secuestros".

ONG alerta ataques con drones en Haití; 17 niños entre los muertos

Puerto Príncipe.– En medio de la violencia que sacude a Haití desde hace años, una nueva denuncia vuelve a colocar al país en el centro del debate internacional sobre derechos humanos. La organización Human Rights Watch (HRW) asegura que más de 1,200 personas han muerto en operaciones con drones realizadas por fuerzas de seguridad haitianas en su lucha contra las pandillas armadas.

El informe, divulgado este martes, documenta 1,243 muertes entre marzo de 2025 y enero de 2026, incluyendo 17 niños, en una campaña de ataques aéreos que, según la organización, se ha intensificado en la capital haitiana y en zonas urbanas densamente pobladas.

Para HRW, algunos de estos bombardeos podrían constituir “ejecuciones extrajudiciales deliberadas”, una acusación grave que reaviva el debate sobre los métodos empleados por el gobierno haitiano para intentar recuperar el control de territorios dominados por bandas criminales.

Un país atrapado en la violencia

La crisis de seguridad en Haití se ha agravado de manera dramática en los últimos años. Amplias zonas de Puerto Príncipe y de otras ciudades han quedado bajo el control de pandillas que ejercen poder territorial, cobran extorsiones y mantienen bloqueadas rutas estratégicas.

Frente a ese escenario, el gobierno encabezado por el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé lanzó una ofensiva de gran escala contra los grupos criminales. Parte de esa estrategia incluye el uso de drones equipados con explosivos para atacar posiciones o individuos asociados a las pandillas.

Sin embargo, el informe de HRW sostiene que el resultado ha sido devastador para la población civil.

“Decenas de personas, incluidos muchos niños, han muerto o resultado heridas en estas operaciones letales con drones”, advirtió Juanita Goebertus, directora para las Américas de la organización.

La ONG asegura haber documentado 141 operaciones con drones realizadas entre el 1 de marzo de 2025 y el 21 de enero de 2026.

Civiles entre las víctimas

Aunque la mayoría de las víctimas serían presuntos miembros de bandas, la investigación señala que al menos 43 personas que no tenían vínculos con pandillas murieron durante los ataques, entre ellas 17 menores de edad.

Además, 738 personas resultaron heridas, incluyendo 49 civiles sin relación con organizaciones criminales.

El informe destaca que muchos de los ataques se llevaron a cabo en barrios densamente poblados de la capital haitiana, donde las pandillas suelen mezclarse con la población civil.

Ese tipo de escenarios aumenta considerablemente el riesgo de daños colaterales.

HRW afirma que, en varios casos, los drones atacaron a personas que no estaban participando en enfrentamientos ni representaban una amenaza inmediata.

De acuerdo con el análisis de videos difundidos en redes sociales, algunos ataques habrían sido dirigidos contra individuos armados que no estaban en combate activo.

Para la organización, estas circunstancias plantean dudas sobre la legalidad del uso de la fuerza letal.

Un ataque que conmocionó a la capital

Uno de los episodios más impactantes ocurrió el 20 de septiembre de 2025, cuando un dron cargado con explosivos impactó en un recinto deportivo de Puerto Príncipe.

En ese momento, varios niños se habían reunido en el lugar para participar en una actividad de reparto de regalos organizada por una pandilla local.

La explosión dejó nueve menores muertos, con edades entre tres y doce años.

El ataque generó indignación en la población y reforzó la percepción de que la guerra contra las bandas está cobrando un alto costo humano.

Vecinos del sector relataron posteriormente que el dron apareció sin previo aviso antes de la explosión.

El miedo en las calles

La proliferación de drones armados también ha generado un clima de temor entre los habitantes de Puerto Príncipe.

Según HRW, la frecuencia de estos ataques ha aumentado notablemente en los últimos meses.

Entre noviembre de 2025 y enero de 2026 se registraron 57 ataques con drones, casi el doble de los contabilizados entre agosto y octubre del mismo año.

Para muchos residentes, la amenaza no solo proviene de las pandillas.

El sonido de los drones sobrevolando los barrios se ha convertido, según testimonios recogidos por la organización, en una nueva fuente de ansiedad para la población.

“Los habitantes viven con miedo de salir de sus casas”, señala el informe.

El papel de contratistas privados

Otro elemento que genera controversia es la participación de contratistas militares privados en estas operaciones.

HRW afirma que la ofensiva contra las pandillas se está desarrollando en colaboración con la empresa Vectus Global, una compañía con licencia para exportar servicios de defensa.

La presencia de esta empresa habría sido confirmada a la organización por el embajador de Estados Unidos en Haití.

El uso de compañías privadas en operaciones de seguridad plantea interrogantes sobre la cadena de mando, los mecanismos de supervisión y la responsabilidad en caso de abusos.

“Las autoridades haitianas deben controlar urgentemente a las fuerzas de seguridad y a los contratistas privados que trabajan para ellas antes de que mueran más niños”, advirtió Goebertus.

Falta de respuestas oficiales

De acuerdo con HRW, ni el primer ministro haitiano, ni la Policía Nacional de Haití, ni la empresa Vectus Global respondieron a las solicitudes de información enviadas por la organización antes de la publicación del informe.

La falta de respuestas oficiales deja sin aclarar aspectos clave sobre la planificación y ejecución de los ataques con drones.

Tampoco se ha explicado públicamente qué protocolos se utilizan para identificar objetivos o minimizar el riesgo para civiles.

Un fenómeno inédito en operaciones policiales

La organización destaca que ha documentado ataques con drones contra civiles en conflictos armados como los de Ucrania y Sudán.

Sin embargo, asegura que nunca había registrado este tipo de uso como parte de operaciones de seguridad interna contra grupos criminales.

Esa circunstancia, según HRW, plantea interrogantes sobre la evolución de las tácticas de combate urbano y el papel de nuevas tecnologías en la lucha contra el crimen organizado.

El factor dominicano

Mientras tanto, la Policía haitiana investiga a varias personas presuntamente involucradas en el tráfico de drones hacia pandillas desde la vecina República Dominicana.

Aun así, HRW afirma que no existen pruebas de un uso generalizado de drones por parte de los grupos criminales haitianos.

Esto refuerza la idea de que el empleo sistemático de esta tecnología se concentra en las operaciones de las fuerzas estatales.

Seguridad y derechos humanos

La organización reconoce que restaurar la seguridad en Haití es una prioridad urgente.

Sin embargo, advierte que el combate contra las pandillas no puede desarrollarse a costa de violaciones graves de derechos humanos.

“Restaurar la seguridad en Haití es esencial”, señaló Goebertus.

Pero, añadió, “los ataques ilegales con drones añaden una nueva capa de abusos a la violencia que ha devastado a las comunidades durante años”.

La denuncia vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda para el Estado haitiano y para la comunidad internacional: cómo enfrentar a las pandillas sin convertir la guerra contra el crimen en una nueva amenaza para la población civil.

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