La economía invisible tras el brillo de la inteligencia artificial
OpenAI proyecta ingresos millonarios superando a gigantes como Netflix y Spotify
Detrás de cada respuesta de ChatGPT, existe un engranaje de costos y energía que desafía la lógica de las empresas tecnológicas tradicionales. Un análisis profundo realizado por el equipo de BestBrokers revela la magnitud de este fenómeno: procesar las 2,500 millones de consultas diarias de los usuarios exige una demanda eléctrica tan voraz que, a precios de mercado en Estados Unidos, le costaría a OpenAI unos 2,400 millones de dólares anuales.
Así, dicho consumo, equivalente a más de 17,000 millones de kWh al año, es el precio de mantener encendido el cerebro digital más famoso del mundo.
Sin embargo, lo que podría parecer un gasto insostenible es, en realidad, una inversión minúscula frente a la maquinaria de ingresos por suscripción. Con aproximadamente 35 millones de suscriptores pagos registrados a mediados de 2025, se estima que la compañía genera unos 955 millones de dólares mensuales.
Lo anterior significa que OpenAI factura en menos de un trimestre lo suficiente para cubrir sus facturas eléctricas de todo un año, subrayando la rentabilidad implícita en su modelo de negocio.
América Latina lidera la nueva fiebre del oro digital
Costos energéticos frente a ingresos masivos
El informe destaca que OpenAI no planea detenerse aquí. La meta interna es alcanzar los 220 millones de suscriptores para el año 2030. De lograrlo, los ingresos anuales podrían escalar hasta los 52,000 millones de dólares, superando los 39,000 millones que generó Netflix en 2024.
Esa ambición posiciona a la inteligencia artificial no solo como una herramienta de consulta, sino como un servicio público esencial integrado en la educación, el trabajo y los sistemas operativos globales.
La variable crítica en esta ecuación es el ingreso promedio por usuario (ARPU). Incluso con estimaciones conservadoras de 20 dólares al mes, la escala que alcanzaría la empresa transformaría por completo el ecosistema tecnológico, obligando a competidores más pequeños a integrarse o desaparecer ante el dominio de una economía de plataforma donde el líder se queda con la mayor parte del mercado.
Perros oyentes desafían exclusividad humana del aprendizaje lingüístico
Dominancia absoluta en el mercado global
Alan Goldberg, analista de BestBrokers, sugiere que el éxito de esta estrategia consolidará a ChatGPT como el estándar que defina los precios y las expectativas del consumidor.
Indica que si la IA logra volverse tan indispensable como la búsqueda en Google o el software de productividad, OpenAI se convertirá en la plataforma que definirá una era, acelerando la consolidación de un mercado que hoy todavía parece fragmentado, pero que tiende hacia un monopolio de utilidad.
VEr informe de :bestbrokers.com
Diómedes Tejada Gómez
Comunicador y mercadólogo, editor de DiarioDigitalRD en Nueva York. Contacto: diomedestejada@gmail.com
Artículos relacionados
América Latina lidera la nueva fiebre del oro digital
Brasil encabeza el ranking mundial de adopción de inteligencia artificial El mapa del poder tecnológico ha dado un giro inesperado hacia el sur. Según el…
El jefe de Instagram pide etiquetar lo real frente al avance de la IA
Mosseri afirma que la autenticidad se ha vuelto un "recurso escaso" que debe protegerse. La frontera entre lo real y lo artificial en internet se…
La banca minorista se juega US$370.000 millones con la IA agéntica
Los "agentes autónomos" marcarán la diferencia entre sobrevivir o ser irrelevante. NUEVA YORK.-El sector bancario se encuentra ante un abismo que separa la eficiencia tradicional…