Skip to content
DiarioDigitalRD

EE. UU. pide a China frenar presión militar sobre Taiwán

| | 3 min read
Marco Rubio presenta plan de tres fases para Venezuela
Marco Rubio celebra El secretario de Estado, Marco Rubio, revela la estrategia de Washington para Venezuela: estabilización, recuperación económica y transición política.

Washington endurece el tono tras maniobras chinas y discurso de Xi sobre reunificación

El pulso en el estrecho de Taiwán vuelve a subir de temperatura. Estados Unidos instó este jueves a China a detener su presión militar sobre la isla y a optar por la vía del diálogo, en un contexto marcado por nuevas maniobras del Ejército chino en aguas y espacios aéreos cercanos al territorio taiwanés. La advertencia llega apenas días después del mensaje de fin de año del presidente Xi Jinping, en el que reafirmó la reunificación como un objetivo “inevitable”.

La posición de Washington fue expuesta por el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, quien pidió a Pekín “actuar con moderación” y abandonar lo que describió como una escalada innecesaria. Según la diplomacia estadounidense, los ejercicios militares y el lenguaje utilizado por las autoridades chinas no solo aumentan la tensión con Taiwán, sino que generan inquietud entre otros países de la región del Indo-Pacífico.

Estados Unidos reiteró su respaldo a la paz y la estabilidad en el estrecho, al tiempo que dejó claro su rechazo a cualquier intento de alterar el statu quo por la fuerza o mediante coerción. El mensaje busca enviar una señal de firmeza en un momento delicado, en el que la actividad militar china se ha intensificado alrededor de la isla, incluyendo sobrevuelos y despliegues navales que Taipéi considera provocaciones directas.

El pronunciamiento marca un contraste con las declaraciones recientes del presidente Donald Trump, quien había restado importancia a las maniobras chinas al señalar que se trata de ejercicios habituales desde hace décadas. Sin embargo, en el Departamento de Estado reconocen que el contexto actual es distinto: la retórica de Xi y la frecuencia de las operaciones han elevado el nivel de alerta en la región.

China defendió sus movimientos al asegurar que se trata de una “advertencia severa” contra las fuerzas que promueven la independencia de Taiwán. Para Pekín, la isla forma parte irrenunciable de su territorio, una postura que choca frontalmente con la visión del Gobierno taiwanés, que opera como una democracia autónoma con respaldo informal de Washington y otros aliados.

Desde Taipéi, las autoridades rechazaron los ejercicios militares y advirtieron que ponen en riesgo no solo la estabilidad regional, sino también la paz global. Aun así, insistieron en que no responderán con una escalada y que mantendrán una postura defensiva, enfocada en evitar incidentes mayores.

El cruce de mensajes refleja una tensión persistente que, lejos de disiparse, parece consolidarse como uno de los principales focos de fricción geopolítica del inicio de 2026.

Share:

Artículos relacionados