¿Dudar o no dudar?
Ya uno está más que pago con los años vividos. Ahora piensa uno más en los hijos, nietos, familiares y amigos. Y en el país, que es la suma de todo lo querido.
Más mal que bien, hemos pasado por dictaduras férreas (la encabezada por el sátrapa, ladrón y asesino Rafael Trujillo)., el gobierno neo-trujillista encabezado por Joaquín Balaguer y Rafael Bonnelly., el golpe de Estado al mandato liberal y honesto encabezado por Juan Bosch., el malvado Triunvirato., la revolución de abril de 1965 y los doce años de Balaguer haciendo y deshaciendo con el apoyo extranjero.
Luego llegó el gobierno perredeísta de don Antonio Guzmán que concluyó con su suicidio en Palacio., le siguió Salvador Jorge Blanco que peor no pudo hacerlo, hasta el punto de volver a traer al poder a Balaguer por otros ocho años.
De 1996 hacia acá pasaron por el Palacio Leonel Fernández, Hipólito Mejía, otra vez Leonel, luego Danilo Medina y desde hace tres años Luis Abinader Corona.
En algunas de estas administraciones hemos disfrutado de libertades públicas., respeto a los derechos humanos y, no podían faltar, un número de corruptos y corruptores que han impedido que todavía tengamos luz, agua potable y servicios de primera calidad para todos los ciudadanos.
Agregue usted a estas calamidades, una migración haitiana indeseable, iletrada, enferma y sin papeles que denigra el presupuesto nacional en salud, educación y empleos, amén de sus raras costumbres anti -dominicanas.
LA ONU, la OEA, la UNICEFF, Estados Unidos, Canadá, Francia, España y hasta países menores quieren, piden y exigen que seamos los dominicanos quienes carguemos con la crisis y los problemas haitianos. ¡Como si RD fuera un país rico y poderoso!
Ante este panorama nada positivo, halagüeño o deseable, algunos compatriotas se muestran a favor de medidas que favorezcan la permanencia superior a los dos millones de haitianos sin más ni más.
¿Qué se desea en verdad? ¿Qué poderosos nos intervengan otra vez y por las malas aceptemos esa migración? ¿Qué a la mala nos obliguen a aceptar esa migración de costumbres incivilizadas? ¿Qué resolvamos o mejoremos la crisis de un país que desde su nacimiento e independencia vive en completo desorden y sin valores civilizados?
Ya uno está más que pago, pero solo de pensar en el futuro que espera a mis hijos, nietos, familiares, vecinos y amigos me da grima.
Julio de 2023.
Luis Fernández
Experimentado periodista de República Dominicana, con una dilatada trayectoria profesional como reportero y ejecutivo de medios de comunicación y productor de programa radial.
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