Fogaraté: A veces odio el celular
La peor conspiración contra nuestra paciencia…(perdón, espérenme un momento, que me están llamando)…y contra la comunicación humana (esa, la que se hace cara a cara, voz a voz, palabra contra palabra, con el tiempo necesario o sin tiempo) es el teléfono celular que inevitablemente cargamos…(aló…sí…dígame…)… Y lo peor es que tenemos que pagar… (¡Oh, cómo jode este teléfono!)… cada minuto de pérdida de diálogo… (Espérenme, vuelvo ahora, que tengo otra llamada…)…Y ahora, cuando vuelvo a retomar la palabra, ya no recuerdo de qué les iba a hablar, ni sé cómo debió empezar o terminar este Fogaraté.
Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.
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