Fogarate: ¡Ojalá me equivoque!
Con el recrecimiento de la criminalidad y el asesinato de Orlando Jorge Mera aumentan mis sospechas de que hay fuerzas encubiertas que han decidido echarlo todo a perder; dañar profundamente este país, su Gobierno, sus logros, su envidiable paz, su futuro mediato. Sospecho que esas fuerzas han decidido lanzar un reto, a ver quién puede más: si el poder del Estado o el poder disimulado de quienes sorpresivamente actúan con extrema violencia para dañar el país y su buena imagen internacional… Es más, voy más lejos (o más cerca de lo que muchísima gente piensa): sospecho que hay políticos actuando en todo lo que estamos viendo.
Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.
Artículos relacionados
Globalización sin brújula: cuando el mercado ocupa todo
El precio humano de un modelo que prometió progreso y dejó vacío Hablar de globalización hoy ya no tiene el brillo que tenía a finales…
Del oficio del adulón y el periodismo
Y es de esa manera porque su oficio proyecta una de las bajezas más vergonzosas del hombre POR JUAN CRUZ TRIFFOLIO Es un ser fluido…
El todopoderoso Trump y el 2028 en RD
El llamado “cartel de los soles” (grupo gobernante en Venezuela, según USA) fue una ficción en la construcción de un relato. Si un gobierno decide…