Fogaraté: Mundo sin papel
Hace mucho tiempo (no recuerdo desde cuándo) no leo una publicación impresa. Hace mucho tampoco (tampoco recuerdo desde cuándo) recibo una carta, ni siquiera de amor, escrita en una hoja de papel. Hace tiempo (no puedo recordar desde cuándo) no escribo nada a mano para quién sea. Hace muchísimo tiempo todo lo que digo, veo, oigo y discuto va y viene del mundo a través de un objeto que nunca imaginamos que llegaría tan lejos como para atraparnos cada día completo, hasta cuando dormimos: el teléfono celular, pues el papel (menos el de baño) está por desaparecer… (Eso sí, me niego rotundamente a leer un libro que no sea de papel).
Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.
Artículos relacionados
Castigo drástico para antisociales que descartan a niñas y niños
Definitivamente, la familia olvidó su significativo rol. “Muchas de las cosas que nosotros necesitamos pueden esperar, los niños, las niñas no pueden, ahora es el momento,…
Globalización sin brújula: cuando el mercado ocupa todo
El precio humano de un modelo que prometió progreso y dejó vacío Hablar de globalización hoy ya no tiene el brillo que tenía a finales…
Del oficio del adulón y el periodismo
Y es de esa manera porque su oficio proyecta una de las bajezas más vergonzosas del hombre POR JUAN CRUZ TRIFFOLIO Es un ser fluido…