Sobre la corrupción
En este mundanal y comercial lugar en donde convivimos tantos millones, no ha sido ni es rara la existencia de la corrupción, de la degradación y el despropósito.
Aquí y allá; entre blancos y negros; jóvenes y viejos; gordos y flacos; altos y bajos; cristianos y ateos; capitalistas, socialistas o comunistas; funcionarios civiles y militares.
De ese antro de perdición, difícil que algunos hayan escapado.
Corrupto es tanto el que roba o hace lo mal hecho, como el que se beneficia, lo deja pasar o contribuye de alguna manera con el acto ilegal y anti humano.
Comerciantes, empresarios, industriales, negociantes y políticos encabezan el largo listado de corrupción en el mundo.
Pero es también corrupto y despreciable el sacerdote que pide o acepta dádivas para supuestamente hacer obras y no cumple.
O el sacerdote que reniega al sexo femenino y luego comete faltas graves con niños y jóvenes.
Es corrupto el funcionario que recibe un salario mensual de tantos pesos o dólares, y al corto tiempo suma millones en bancos, financieras y propiedades que no puede justificar.
Es corrupto el periodista que publica por encargo -y por una suma equis de dinero-, o que deja de publicar por la misma razón. O aquellos que se amparan en terceros para abrir un “negocio” y así cubrir sus ‘entradas’… y sus faltas.
Es corrupto el empresario que “sube” medalaganariamente el precio de sus productos, como el “pulpero” que los vende o fía con un alto porcentaje de ganancia.
Es corrupto el médico que cobra en efectivo una parte del costo de la atención al paciente, sin pagar impuestos. O el que receta productos ‘carísimos’ por más del tiempo apropiado.
Es corrupto el ingeniero que fabrica o construye obras con materiales de segunda o de tercera, cuando cobra por adelantado para utilizar los de primera.
Es corrupto el funcionario que compra mil “cosas” a diez y solo recibe en almacén doscientas y en efectivo el resto de la suma.
Es corrupto el conductor o mensajero que “saca” gasolina de su equipo para revenderla o cambiar las ‘gomas’ nuevas por viejas.
Es corrupto el abogado que exagera ‘enormemente’ sus regalías o pagos, concluyendo el juicio a su favor y no en favor del cliente.
Es corrupto el patrón que descuenta al trabajador equis suma para cubrir seguro médico, de vida o salario trece, y no lo deposita en los órganos respectivos.
Es corrupto el agente policial que detiene a un conductor de autos, taxis, voladoras, guaguas o motoconcho por carecer de documentos legales, y lo deja ir por el pago de una suma equis de dinero como pasa a diario en nuestro hermoso país.
Es corrupto el que va a la iglesia a orar, confesar sus pecados o pedir perdón al Creador, y luego sale a cometer o participar en los mismos hechos degradantes, ilícitos y perjudiciales a todos los demás.
Es corrupto el que sabe de estas cosas y no las denuncia, creyendo que será detenido o que no morirá nunca.
9-11-2020.
Luis Fernández
Experimentado periodista de República Dominicana, con una dilatada trayectoria profesional como reportero y ejecutivo de medios de comunicación y productor de programa radial.
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