Fogaraté: ¡Vamuarriba!
Ya estás ahí, Luis, donde querías. Ahora cada minuto cuenta para aligerar lo más rápido que sea posible el enorme paquete que te echaste encima: Para la reforma del Estado que has prometido; para resolver lo más pronto posible la vaina del Covid 19; para restablecer la salud económica perdida; para proceder contra los corruptos con una justicia independiente; para hacer, pues, democracia grande y duradera; para ganar la gloria que merece quien cumple lo que promete. Cada minuto cuenta, Luis, para salvarte o para joderte. Vamos a ver si es lo mismo con violín que con guitarra… ¡Vamuarriba!
Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.
Artículos relacionados
Castigo drástico para antisociales que descartan a niñas y niños
Definitivamente, la familia olvidó su significativo rol. “Muchas de las cosas que nosotros necesitamos pueden esperar, los niños, las niñas no pueden, ahora es el momento,…
Globalización sin brújula: cuando el mercado ocupa todo
El precio humano de un modelo que prometió progreso y dejó vacío Hablar de globalización hoy ya no tiene el brillo que tenía a finales…
Del oficio del adulón y el periodismo
Y es de esa manera porque su oficio proyecta una de las bajezas más vergonzosas del hombre POR JUAN CRUZ TRIFFOLIO Es un ser fluido…