Fogaraté: Rutina covidiana
Al Covid 19 podríamos perdonarle haber llegado de contrabando en un infeliz turista del que no sospechamos; imponernos hasta ahora 80 ruedas de prensa de un ministro de cara patibularia; presidir el Comité Central de la campaña electoral del Penco; prohibir que uno vaya por ahí a botar el golpe tomándose un trago y condenarnos a vivir en prisión domiciliaria. Pero, eso sí, jamás le perdonaremos, además de enfermar, desemplear y matar a tanta gente, haberle impuesto al país una odiosa rutina monotemática en la que, como es mi caso, escribir de algo nuevo cada dia cuesta un trabajo del carajo.
Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.
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