Fogaraté: El merengue agoniza
En la larga prisión domiciliaria impuesta por la epidemia, me he percatado de que el merengue, nuestra histórica identidad musical ante el mundo, está en extrema agonía, mortalmente contaminado por un virus callejero que no es música, pues carece de melodía y armonía, con supuestos “cantantes” que se expresan en los más vulgares dicharachos. El más evidente síntoma de la extrema gravedad del auténtico merengue es que muy escasamente se oye en la radio, y a los buenos merengueros sólo se les menciona como referentes de un profundo pasado…Pero lo pasado es pasado (a veces, como es el caso, lamentablemente).
Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.
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