FOGARATE: Ladrones ayer y hoy
Dicen los viejos que antes a un ladrón le decían así: ladrón; que la gente buena les sacaba el cuerpo; que comían y bebían solos; andaban solos; vivían solos y morían sin pena ni gloria. Dicen que era imposible compartir con el ladrón, por la honra de la familia, por preservar el buen nombre, por el legado moral y el ejemplo de vida para que no se fueran a desviar los niños. La diferencia entre este hoy y ese ayer es que entonces los ladrones se contaban con los dedos de una mano (y sobraban dedos), y se les trataba como enemigos de la sociedad. Pero hoy todos los saludan como “don”, “señor” y “usted”. (Y ellos simplemente sonríen).
Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.
Artículos relacionados
Reclamos de los residenciales también son válidos
Algo hay que hacer para terminar con esa vaina. Nunca voy a entender por qué instituciones estatales en República Dominicana que por ley tienen que…
¿Qué pasará en Venezuela ahora?
Ni los más responsables y entendidos en la materia avanzan nada de ese futuro. Son muchas las interrogantes que se formulan hoy en el mundo…
Castigo drástico para antisociales que descartan a niñas y niños
Definitivamente, la familia olvidó su significativo rol. “Muchas de las cosas que nosotros necesitamos pueden esperar, los niños, las niñas no pueden, ahora es el momento,…