FOGARATE: Una fiera herida
Una fiera herida es muy peligrosa. La fiera herida extrema su instinto de sobrevivencia y ve en todo el que se asoma una amenaza inminente. La fiera herida se expresa entre gruñidos y quejidos lastimeros, y a ratos finge que ha muerto quedándose quietecita, pero siempre con un ojo entreabierto. Y si acaso el cazador engañado se le acerca, con sus últimas fuerzas la fiera herida se le abalanza mortalmente con garras y colmillos. Por eso, cuando una fiera está herida lo mejor es amarrarla para que no pueda moverse, o rematarla (y cantarle aquel merengue que relanzara Juan Bosch: “Váyase en paz, mi compadre, váyase en paz”).
Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.
Artículos relacionados
Reclamos de los residenciales también son válidos
Algo hay que hacer para terminar con esa vaina. Nunca voy a entender por qué instituciones estatales en República Dominicana que por ley tienen que…
¿Qué pasará en Venezuela ahora?
Ni los más responsables y entendidos en la materia avanzan nada de ese futuro. Son muchas las interrogantes que se formulan hoy en el mundo…
Castigo drástico para antisociales que descartan a niñas y niños
Definitivamente, la familia olvidó su significativo rol. “Muchas de las cosas que nosotros necesitamos pueden esperar, los niños, las niñas no pueden, ahora es el momento,…