Abinader y el nuevo presidente
No olvidemos que el PRM tomó el poder en medio del coronavirus que mantuvo al mundo paralizado.
El presidente Luis Abinader tiene la responsabilidad enorme de mantener en el poder al Partido Revolucionario Moderno (PRM), tarea nada fácil tomando en cuenta todas las dificultades que tiene por delante: una crisis geopolítica de magnitudes cada vez más graves que afectan al país directa e indirectamente, sumándole la crisis interna, incluyendo la de su propio partido.
A pesar de los efectos de la guerra Irán, Israel y Estados Unidos, de los enfrentamientos militares entre Rusia, Ucrania, Europa del Este y EE. UU., entre otros conflictos, incluyendo los problemas de América Latina, que son muchos, la República Dominicana se encuentra en uno de sus mejores momentos gracias al buen gobierno del presidente Luis Abinader y los dirigentes del PRM que lo acompañan.
Más allá de las críticas que permanentemente hacen los dirigentes de la oposición, principalmente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y del Partido Fuerza del Pueblo, Danilo Medina y Leonel Fernández, lo cierto es que el país se ha recuperado notablemente de la crisis ética y moral en que lo encontró el PRM en el 2020 con Abinader como presidente.
No olvidemos que el PRM tomó el poder en medio del coronavirus que mantuvo al mundo paralizado, produciendo millones de muertos en todo el mundo. Fuimos el primer país en vacunar a su población, recibiendo el reconocimiento de todos los organismos internacionales, incluyendo al Banco Mundial, al Interamericano de Desarrollo, al Fondo Monetario Internacional, al Panamericano de la Salud, entre muchos otros.
Recuperamos el empleo, inversión extranjera, turismo, zonas francas, remesas, reservas monetarias, estabilidad cambiaria, etc., manteniendo controlada la inflación, con lo cual se garantizó la paz social y la gobernanza.
Gracias al trabajo tesonero, responsable y honesto del presidente Abinader, el pueblo dominicano le otorgó un nuevo mandato con un porcentaje superior al 57 por ciento, uno de los más altos de los últimos 60 años. ¡El éxito no se discute! ¡Lo dijo el pueblo en las elecciones del 2024!
Los avances en materia de Educación, Salud, Seguridad Social y Ciudadana en medio de un clima de gobernabilidad y fortalecimiento de la democracia, están a la vista de todos, incluyendo los incrédulos opositores, desarmados y divididos políticamente. (No pueden articular un discurso creíble sin que la realidad los desmienta.) Están “vueltos locos y sin ideas”)
Abinader se ha convertido en un líder, tanto en el plano nacional como internacional. No es casual que las encuestas lo coloquen como el tercer mejor presidente de América Latina, por debajo solo de los mandatarios de El Salvador y México.
Ningún dirigente político del país tiene más liderazgo que Abinader. ¡Absolutamente ninguno, ya sea del PRM, del PLD de Danilo Medina o de la “PUPÚ de Leonel Fernández”! Siendo así, nadie tiene más responsabilidad política que Abinader. ¡Ojalá lo entienda!
La suerte de la oposición está en la oposición misma. Los enfrentamientos entre los dirigentes del PLD y la Fuerza del Pueblo parecen insalvables. Danilo Medina y Leonel Fernández mantienen contradicciones muy fuertes que los alejan cada vez más, a pesar de algunos esfuerzos soterrados por unirlos de cara a las elecciones del 2028. (Si lograran unirse, cosa que no descarto, porque en política no hay amigos ni enemigos, solo intereses, no creo que puedan vencer al PRM en unas elecciones democráticas.)
Lo que habría que ver es si el PRM logra mantenerse unido, si sus principales figuras mantienen la unidad, si es verdad que aprendieron del pasado cuando las tendencias le impidieron mantenerse en el poder o llegar al poder.
Ahí es donde Abinader, como líder máximo, con la calidad política, ética y moral, entra en juego para garantizar la unidad del PRM. ¡Rezo para que lo entienda! Actualmente el PRM está dividido. ¡Muy dividido! El discurso de unidad de los aspirantes a la nominación presidencial es eso, un discurso. La práctica es otra. Solo hay que observar lo que ocurre en los organismos de base a nivel nacional, las orientaciones que emanan de los candidatos a su “gente”, de los contenidos de las redes sociales.
Abinader, como único árbitro, (pronto será el presidente, no sólo del país, sino del PRM) tiene que ejercer su autoridad política y moral para garantizar el mantenimiento de su partido en el poder más allá de los próximos comicios.
PD: Quienes dicen que Luis Abinader se mantendrá neutro, que no hará lo que tiene que hacer para garantizar la unidad partidaria y mantener al PRM en el poder, están equivocados. Los que dicen que Abinader prefiere a un candidato de la oposición, a uno de su propio partido, están equivocados. Esos, que así piensan, no conocen al presidente Abinader, no saben de su integridad ni de su papel histórico en las actuales circunstancias. Abinader hará todo cuanto tenga que hacer, dentro de un marco legal y democrático, para que su partido siga gobernando el país como única garantía de progreso y desarrollo de cara al futuro. ¡No tengo dudas!
Juan Taveras Hernández
JUAN T H Periodista de vieja daba, arrepentido de la profesión por lo tanto que se ha degradado; abogado sin ejercer por verguenza propia, más loco que poeta y viceversa, que no es lo mismo, pero es casi igual. No está orgulloso de haber nacido donde nació. Pero ni modo...
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