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El voto hoy y el reto del equipo de George Asjana David

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David La Hoz Brito, D. Republica Dominicana . (2023, noviembre 15). Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario. Revista Científica Panorámica: Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario.

Instituciones como la UASD deberían tener licencias para ser ejemplos de pulcritud en el voto y vigilantes de la calidad de la democracia.

En palabras de Alexis de Tocqueville, como en las de Winston Churchill, la democracia es el peor de todos los sistemas políticos exceptuando los demás que son peores. Sin embargo, desde JJ Rousseau, el voto no es más que la fracción de soberanía que posee cada ciudadano y que, es imprescriptible, indivisible, intransferible e inalienable. En pocas palabras, indelegable porque bajo la consigna de un ciudadano, un voto, la democracia convierte a la gente común, en dueña de su destino siempre que sepa votar, que sepa elegir y que su voluntad no sea manipulada, ni coaccionada mediante artificios afectivos en función de amiguismos de capilla que quitan objetividad al voto.

El doctor Jorge Asjana David candidato a la rectoría de la UASD en el periodo 2026-2030 se dirige a los presentes en el Aula Magna en la que expuso su programa de gobierno a implementarse en esa academia.

De ahí que, desde la Revolución francesa de 1789, se ha entendido que la educación es el medio que permite a los ciudadanos vulnerables colocarse en posición de votar y de lograr una vida digna. Por eso, la Reforma de la universidad de Córdoba, Argentina, ha influido tanto en la materialización del orden democrático latinoamericano y dominicano en particular, por intermedio del Movimiento Renovador, anclado en la UASD y, hoy en día obsoleto. No porque haya fracasado sino, por el contrario, porque ha logrado con creces su objeto. Al grado de que los métodos de la democracia que es lo mismo que decir de la democracia electoral, de la democracia del voto, es todo lo que puede ofrecer y, en la actualidad, esa metodología resulta desfasada.

Ayer, el ideal democrático era una utopía, en cambio, hoy se encuentra tan manoseado, tan invocado, tan vituperado, que, luce incluso caricaturesco. Sin embargo, su utilidad práctica lo hace digno de cierta actualización. En el sentido de que, hoy no constituye una mera formalidad para llegar a la democracia, hoy se le exige tener contenido y tener calidad. Contenido para no ser más de lo mismo y calidad para no quedar en lo formal. Esto es: el voto hoy en día, ha de entenderse como propuesta de materialización práctica del ideal democrático en el sentido rousseauniano de objeto para lograr obtener el bienestar común de un grupo o de una sociedad. Esto es: cuando de un sector se trate, la democracia del voto implica capacidad del liderazgo para presentar propuestas para solventar los problemas de hoy, mismo objeto cuando de la sociedad en general se trate.

Sin embargo, se observa que, en la actualidad, el liderazgo, ya no responde al interés colectivo, ni al interés general, el voto constituye un mecanismo para que grupos minoritarios e individuos, pongan lo colectivo como si fuese patrimonio particular suyo. Es lo que Ferrajoli llama, los poderes salvajes que constituyen una amenaza exorbitante para la democracia. Es lo que los griegos llamaron demagogia. De modo que, el voto, de mecanismo legitimador de la democracia, ha devenido en instrumento para su destrucción. ¿Cómo se ha llegado a este punto? La inobservancia de las normas ha sido el mecanismo, reglas de oro establecidas son sistemáticamente burladas por las élites y por usurpadores que, incrustados en mecanismos legislativos y burocráticos, se las han arreglado para crear normas que, en lugar de garantizar y proteger el interés colectivo, el interés general, no hacen sino garantizar el interés de grupos, de individuos. Es el llamado poder de la nomenclatura. Así, las encuestas son solo validadas en la medida responden a la nomenclatura, a la demagogia, a charlatanes de feria que, simplemente, hacen de la mentira una forma de hacer política.

Los trabajos de Hanna Arendht ya lo advierten, al grado de mostrar, cómo aparecen los totalitarismos y como mueren las democracias gracias a las inconsistencias por empleo de prácticas maquiavélicas hoy superadas. Eso pasa hoy con el voto, los manipuladores entienden que es de su propiedad, por tanto, pasan a desposeer al votante de su fracción de soberanía. Esto, de nuevo nos trae hacía Rousseau, al tema de la propiedad privada, la familia y la sociedad civil misma. Porque, cuando un hombre dijo que una porción de terreno era suya y se separó de los demás, no solo hizo aparecer la propiedad privada, sino que creó la desigualdad entre los hombres. De modo que, cuando los mecanismos institucionales de protección de los derechos fundamentales pasan a ser poder discrecional de ciertos burócratas, éstos tienden a hacer un uso abusivo de esa discrecionalidad, el balance y el equilibrio inter poderes planteado por Locke, constituyen un mecanismo insuficiente cuando el poder judicial no tiene la suficiente independencia e imparcialidad para decantarse por lo institucional, por los principios. De ahí que, la colaboración Inter poderes es el mecanismo mediante el cual, los burócratas se convierten en nomenclatura para dejar de servir a la colectividad y servirse ellos mismos. Cuando la JCE regula las encuestas está haciendo lo correcto, pero si detrás de esa decisión solo existe “colaboración entre poderes”, simplemente, estamos perdiendo otra oportunidad de institucionalizar porque entonces de lo que se trataría sería de evitar la publicación de números incomodos al poder como ocurre hoy en la UASD. Donde las encuestas no son gratas.

¿Cómo podría reformarse la democracia? Unos dicen que la democracia se reforma con más democracia, es el punto de vista moderno; en cambio, los griegos tenían el criterio de que cuando las leyes se relajaban y aparecía la Oclocracia o degeneración de la democracia, se hacía necesario colocar un dictador con el único objeto de que restableciere el imperio de la ley. Hoy en día, entendemos que se hace necesario no la primera, no la segunda fórmula, sino un mecanismo institucional donde la justicia y la academia, por intermedio de investigaciones con carácter vinculantes aun sea en el plano moral, permitan recetar las falencias o corrupción del voto. Esto es: detectar cuando lideres demagógicos, actúan con el solo objeto de burlar los mecanismos del voto y el canon de derechos fundamentales que adornan a la democracia para su beneficio particular.

Instituciones como la UASD deberían tener licencias para ser ejemplos de pulcritud en el voto y vigilantes de la calidad de la democracia. Sin embargo, para eso, se hace necesario que la UASD misma comprenda, que, hoy el objeto de la universidad no es enseñar a votar, ni enseñar a practicar la democracia, hoy, su rol es la investigación y la vigilancia para no corromperse a sí misma e impedir que la democracia del voto se degrade. Es decir, se debe luchar hasta conseguir que la democracia no sea simplemente democracia electoral, sino que sea además una democracia de calidad y con calidad. Esto es: debe sufrir una reforma interna que vaya más allá de objetivos, más allá de herramientas competenciales y se adentre en valores, investigación y calidad de la democracia.

Dijo Ortega y Gasset que, el discurso es el hombre, pues bien, el hombre unidimensional, el hombre light, ha destruido esa percepción y caído en los brazos de aquellos que en lugar de servir buscan servirse. Ya lo dijo Francis Fukuyama en su momento, el hombre occidental, ha caído en un individualismo tal que le impide saber lo que es comunidad porque es presa de depredadores que actúan en su nombre. Por tanto, está llamado a sucumbir ante Oriente. Esto no es una fatalidad, ni un pesimismo, es una mala práctica del voto en el voto que puede ser reorientado desde la universidad y desde la investigación devolviendo calidad al voto.

Pro ejemplo, la UASD está de fiesta democrática, celebra la materialización del voto, celebra proselitismo electoral, pero, ¿y los valores, normas y principios del Estado social para cuándo? Sin dudas el Movimiento Renovador ha quedado superado, hasta hoy le ha sustituido una caricatura de la nobleza que le caracterizó. Entonces la pregunta es, ¿pesimismo se superará a si mismo? Podríamos responder cuando los intereses grupales pasen a ser intereses colectivos.

Alguien añadiría que eso solo ocurrirá ante una gran crisis existencial interna o ante una gran amenaza exterior. Admitir eso, sería admitir que no tiene capacidad regenerativa interna, sería admitir que la democracia no tiene la capacidad de regenerarse por si sola. Lo que equivale a decir que carece de calidad e ideales nobles. Si así fuese, habría que añadir que la decadencia ha llegado y si esta ha llegado entonces la muerte está próxima. Todos sabemos que no es así, basta con regenerar las manzanas podridas.

Como pronto la UASD cumplirá quinientos años, me permito establecer que tiene fuerzas internas suficientes para regenerarse y que esa tarea corresponde ponerla en movimiento a quien será rector de la misma a partir del mes de julio venido. Es decir, el profesor George Asjana David junto a su equipo habrán de reconducir la UASD bajo los términos de calidad, investigación y docencia para regenerar la democracia más allá del voto. Es decir, más allá de la democracia electoral que padecemos para adentrarla en un periodo garantista de sus normas, principios y valores democráticos. DLH-25-5-2026

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David La Hoz

David La Hoz

David la Hoz: Profesor de Derecho Constitucional y Administrativo en la UASD durante más de tres décadas, ha dirigido el Centro de Estudios Constitucionales y se ha desempeñado como Defensor del Pueblo Universitario. Preside FUNDECOM y funge como vicepresidente de ONPECO. Miembro de la Academia Dominicana de Ciencias Políticas, es abogado, investigador y articulista. Autor prolífico, ha publicado más de diez libros sobre derecho constitucional, administrativo, comercial, ambiental y derechos de autor en República Dominicana.

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