¿Cuál es la fórmula para vivir en paz?
El camino no es fácil, aunque su entrada es sumamente simple:
Algunos estudiosos de la conducta humana coinciden en que para que las personas disfrutemos de paz en nuestras vidas, es necesario hacer introspección profunda. Examinar desatinos, que son experiencias, gestionar las emociones en lo individual y al relacionarnos o en nuestras relaciones interpersonales.
Estoy segura de que nadie tiene la fórmula perfecta, pero existen recomendaciones que nos apoyan para que vivamos con mayor nivel de bienestar. Practicar el perdón y la aceptación, son algunas muy puntuales. Aprender cada día a ser tolerantes, tener paciencia, permitir que cada quien se exprese y se conduzca como desea, que cada ser humano abrace sus libertades.
En ese sentido, vivir cada día como lo que es: un renacer, y hacerlo desde la gratitud, con Dios, nuestros semejantes…, cada quien sabe por qué debe agradecer diariamente. Somos seres privilegiados, así nos creó el Padre celestial. En esa tesitura, tengamos presente que establecer límites a personas manipuladoras, controladoras, tóxicas, familia heridas…, no nos hace ser malos mortales, por el contrario, nos propicia vivir de forma saludable, al no dejarnos invadir de emociones negativas.
Pese a que la paz es un don de Dios, al mismo tiempo, es una tarea de todos. Como solía expresar el recordado papa viajero, Juan Pablo II, responsable de unir a nivel mundial a la juventud católica. Sin lugar a dudas, vivir en paz debe ser el plan de todo ser humano, por eso, este debe operativizar cada día mediante acciones puntuales. Iniciar con pequeñas acciones sistemáticas, nos guía al alcance de esta meta.
Cada pequeña victoria es valiosa, hace de la cotidianidad un tiempo extraordinario y lleva directamente al asombroso alcance de los objetivos y metas: vivir con paz. Pero ella implica dejar hábitos atrás, malsanos y abrazar conductas que propicien bienestar físico, mental y social; calidad de vida.
Perdonarnos y perdonar es clave. Ejercitar tolerancia, escucha activa o ignorar informaciones sin fundamento…reír a carcajadas, ver belleza en los pequeños detalles, eso nos apoya en la búsqueda propuesta. Don Bosco, aseguraba que quien tiene paz en su conciencia, lo tiene todo. Tenía sobradas razones, recordemos que dedicó su vida a la educación, formación de jóvenes pobres y huérfanos, por eso le conocemos como el padre y maestro de la juventud.
El camino no es fácil, aunque su entrada es sumamente simple: “La paz comienza con una sonrisa”, es lo que decía la también recordada defensora de los pobres e indefensos, Madre Teresa de Calcuta. ¿Qué esperamos para transitar este camino?. Lo cierto es que la paz no se fuerza, ni proviene de la violencia. Muchos científicos abordaron el tema y coincidieron en estas premisas. Su disfrute germina en nuestro interior, desde el entendimiento y el amor, desde allí se proyecta mediante acciones pertinentes a todo nuestro entorno.
Esforcémonos, merecemos vivir con paz, con armonía mental y fuerza emocional frente a desafíos, amenazas personales y colectivas. Germinemos ese valor y derecho con el auxilio de la confianza y la gratitud, como se indicó precedentemente. Asimismo, con el autoconocimiento y una profunda conexión con lo divino…, en fin con toda actividad que no haga daño a la humanidad, pero sí fortalezca sus derechos fundamentales.
Hasta pronto.
La autora reside en Santo Domingo
Es educadora, periodista, abogada y locutora.
Emilia Santos
Reside en Santo Domingo, República Dominicana. Es educadora, periodista, abogada y locutora.
Artículos relacionados
Urge regular celulares en escuelas
En República Dominicana, víctima de esa pandemia, con más celulares que personas. Resulta cuesta arriba controlar el tiempo de los menores al frente de las…
¡Como mundito, corto y bonito!
Nuestros mejores muchachos batearon mas hits que los yanquis, aunque no combinados para hacer dos carreritas. El amanecer de este lunes deja un sabor que…
Analizando la arquitectura del abismo geopolítico
Lisandro Prieto Femenía “La violencia, al ser por naturaleza instrumental, es racional solo si es efectiva para alcanzar el fin que debe justificarla”- Hannah Arendt…