ChatGPT consume energía y mercado mientras desafía a Google
La inteligencia artificial ya maneja 900 millones de usuarios activos cada semana.
El ascenso de OpenAI no se detiene, aunque el camino se ha vuelto pedregoso. Mientras la compañía enfrenta críticas globales por su reciente apertura hacia el Departamento de Defensa de EE. UU. para sistemas de vigilancia, los números cuentan una historia de dominio técnico abrumador. Con una valoración que desafía la lógica financiera de 730,000 millones de dólares, ChatGPT ha dejado de ser una curiosidad tecnológica para convertirse en una infraestructura crítica que ya maneja 900 millones de usuarios activos cada semana.
Este volumen de interacción no es gratuito para el planeta. Según estimaciones de BestBrokers, el chatbot procesa más de 3,200 millones de consultas diarias. Para sostener este flujo constante de respuestas, la plataforma consume unos 60.7 gigavatios-hora de electricidad al día, una cifra que equivale a más de 22 teravatios-hora anuales, poniendo sobre la mesa el debate sobre la sostenibilidad de la IA generativa.
Experimento revela grietas en chatbots Gemini y ChatGPT
Un pulso directo contra el buscador
A pesar de su crecimiento explosivo, Google sigue manteniendo el trono del volumen bruto, gestionando hasta 16,500 millones de búsquedas diarias. Sin embargo, la brecha se cierra con una velocidad inédita: en apenas tres años, ChatGPT ya procesa un volumen equivalente a un tercio de lo que maneja el motor de búsqueda tradicional. No es solo que la gente busque información; es que la forma de recuperarla ha mutado hacia el análisis y la conversación.
Actualmente, OpenAI retiene el 60.4% del tráfico global de búsquedas de IA, pero la competencia no se queda de brazos cruzados. Google Gemini aprovecha su integración nativa en Android y Gmail para capturar el 15.2% del mercado, mientras que alternativas como Perplexity y Claude ganan terreno basándose en la citación de fuentes y la seguridad ética, respectivamente.
La economía invisible tras el brillo de la inteligencia artificial
El futuro de la consulta digital
La IA no está reemplazando necesariamente a la búsqueda tradicional, sino transformándola. Mientras Google sigue siendo la puerta de entrada para localizar servicios y productos, los usuarios prefieren los chatbots para obtener explicaciones complejas y síntesis de datos. La integración de estas herramientas en smartphones y software de oficina ha normalizado la asistencia algorítmica en la vida cotidiana.
El desafío para Sam Altman y su equipo será mantener esta hegemonía en medio de tensiones éticas. El rechazo de una parte de la comunidad a los sistemas de armas autónomas podría ser la grieta que sus competidores necesitan para fragmentar un mercado que, hasta ahora, parecía tener un solo dueño.
Link informe: bestbrokers.com
Diómedes Tejada Gómez
Comunicador y mercadólogo, editor de DiarioDigitalRD en Nueva York. Contacto: diomedestejada@gmail.com
Artículos relacionados
Experimento revela grietas en chatbots Gemini y ChatGPT
Un blog ficticio logró colarse como fuente verídica Un simple artículo inventado bastó para poner en evidencia una vulnerabilidad inquietante en los sistemas de inteligencia…
OpenAI presenta GPT-5.3-Codex, su salto más ambicioso en programación
El nuevo modelo escribe código, crea videojuegos y se mejora a sí mismo MADRID, 6 de febrero.– OpenAI ha dado un paso más en la…
La economía invisible tras el brillo de la inteligencia artificial
OpenAI proyecta ingresos millonarios superando a gigantes como Netflix y Spotify Detrás de cada respuesta de ChatGPT, existe un engranaje de costos y energía que…