¿Qué está ocurriendo?
Es posible que una gran parte de la población desconozca que es obligatorio poner la bandera durante las efemérides patrias
Las Efemérides Patrias de la República Dominicana son fechas significativas y claves en la lucha por la independencia e identidad nacional. Las principales son: 26 de enero, natalicio de Juan Pablo Duarte; 25 de febrero, natalicio de Ramón Matías Mella; 27 de febrero, Independencia Nacional; 9 de marzo, natalicio de Francisco del Rosario Sánchez; 16 de agosto, Día de la Restauración; y 6 de noviembre, Día de la Constitución.
Sin embargo, he observado con mucha preocupación que en las últimas décadas nuestra gente ha mostrado indiferencia sobre la importancia y el significado de esas celebraciones. ¿Es por ignorancia o desgano? ¿Qué está ocurriendo? Se trata de momentos de reflexión en los que, por fortuna, aún prevalecen actos cívicos y actividades culturales oficiales para honrar la memoria de los héroes nacionales, recordar la lucha por la libertad y la identidad del país. Esas festividades son una oportunidad para que los dominicanos expresemos nuestro orgullo nacional y conexión con la historia.
Pero no ha sido así por años y la muestra está en que en pocos hogares del país se coloca la Bandera Nacional, en esos días festivos. Pondré un ejemplo: en el residencial donde habito hay aproximadamente 80 hogares y he observado que en esas festividades solo 4 de estos colocan la insignia tricolor (5%). En mi calle hay 33 casas y solo una (donde resido) la tiene activa (0.33%). Lo peor de todo es que la mayoría de esas viviendas están habitadas por militares, policías, maestros activos, pensionados o jubilados y técnicos de educación, que se supone son formados bajo un código de disciplina e identidad nacional.
Es posible que una gran parte de la población desconozca que es obligatorio poner la bandera durante las efemérides patrias. Según la Ley No. 210-19, del 15 de julio de 2019, “todas las dependencias estatales, organismos autónomos y descentralizados del Estado, oficinas municipales, planteles escolares y universitarios, deben enarbolar la Bandera Nacional todos los días laborables”. Esta obligación se extiende a las fechas patrias, como las citadas en el segundo párrafo. En efecto, esa regla se cumple en lo que respecta a las referidas instituciones, no así en los hogares y establecimientos privados.
Además, esta ley tiene por objeto regular el uso del Escudo y el Himno Nacional, estableciendo penalidades. El Artículo 38 de esa norma jurídica contempla castigos por irreverencia o desobediencia contra los símbolos patrios con 15 a 30 días de prisión y multa de uno a cinco salarios mínimos del sector público. Un juzgado de paz es el tribunal competente para conocer las violaciones a esta ley.
Hay que hacer algo para corregir esa dejadez. Pienso que nuestras autoridades, en coordinación con los líderes políticos, la sociedad civil, las iglesias, clubes culturales y los medios de comunicación, deben desarrollar una urgente campaña de concienciación sobre este tema. Por igual, sugiero incorporar en esa cívica tarea a los profesores, líderes comunitarios, programas interactivos de radio o televisión, a los youtubers e influencers de las redes sociales, en fin, a todos los que ejercen influencia mediática. Mientras, procedan a entregar en cada hogar banderas en miniaturas (banderines) para conservarlas y exhibirlas los días patrióticos, con orgullo. Aún hay tiempo de recuperar ese perdido hábito patriótico.
Manuel Vólquez
Dominicano, periodista, profesor universitario. Nació en Barahona, República Dominicana.
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