Skip to content
DiarioDigitalRD

La Fed se equivoca al no bajar tasas y pone en riesgo la economía de EE. UU.

| | 5 min read
Según Nigel Green, CEO de la firma de asesoría financiera deVere Group, el petróleo de Venezuela ha dejado de ser una simple materia prima para convertirse en una "arma política" bajo el control de la administración de Donald Trump.

Nigel Green alerta de que la pausa monetaria llega cuando el crecimiento ya se enfría

La Reserva Federal de Estados Unidos perdió una oportunidad clave este miércoles. Así lo cree Nigel Green, consejero delegado del grupo internacional de asesoría financiera deVere Group, quien advierte que mantener las tasas sin cambios aumenta el riesgo de un frenazo económico más profundo de lo necesario.

El banco central decidió dejar intacto el rango objetivo de los fondos federales entre el 3,50% y el 3,75% tras su reunión de política monetaria de enero. Con esta decisión, la Fed prolonga la pausa iniciada después de tres recortes aplicados a lo largo de 2025. El problema, según Green, es que la economía ya muestra señales claras de desgaste.

Una economía que pierde impulso

Los últimos datos apuntan a una fragilidad creciente. La confianza del consumidor cayó en enero hasta 84,5 puntos, su nivel más bajo desde 2014. Más preocupante aún es el índice de expectativas, que se situó en 65,1, una zona que históricamente ha anticipado periodos de recesión.

El mercado laboral, uno de los pilares del crecimiento estadounidense en los últimos años, también empieza a flaquear. En diciembre se crearon apenas unos 50.000 puestos de trabajo, una cifra muy inferior a la necesaria para absorber el crecimiento de la población activa. En el conjunto de 2025, la economía sumó poco más de medio millón de empleos, muy lejos del ritmo del año anterior.

Para Green, este dato no puede ignorarse. “Mantener las tasas sin cambios hoy es un error de política que corre el riesgo de endurecer las condiciones financieras justo cuando la economía está perdiendo impulso”, afirma. A su juicio, un recorte pequeño y preventivo habría sido una forma sensata de gestionar el riesgo, no una renuncia al control de la inflación.

El mercado laboral como señal temprana

Aunque la tasa de desempleo sigue siendo baja, en torno al 4,4%, Green subraya que el titular es engañoso. La desaceleración en la contratación es una señal de alerta temprana en el ciclo económico actual.

“Estamos en un entorno clásico de baja contratación”, explica. “Es el tipo de escenario que puede transformarse en pérdidas de empleo de forma repentina”. Según el directivo, los bancos centrales suelen reaccionar tarde a estos giros del mercado laboral.

La razón es conocida: la política monetaria actúa con retraso. Esperar a que las nóminas se desplomen para actuar implica que los recortes llegan cuando el daño ya está hecho y resulta mucho más costoso de revertir.

La confianza del consumidor se resiente

Otro indicador que preocupa es el ánimo de los hogares. La confianza del consumidor estadounidense se encuentra en su nivel más bajo en más de una década. Inflación, empleo, tensiones políticas y comercio internacional aparecen entre las principales inquietudes.

“La confianza impulsa el gasto, el crédito y el mercado de la vivienda”, señala Green. “Cuando cae de forma tan brusca, lo normal es que la actividad económica real termine siguiendo el mismo camino”.

Inflación a la baja, margen para actuar

En el frente inflacionario, el escenario es distinto al de años anteriores. La inflación general cerró 2025 en torno al 2,7% interanual, mientras que el índice PCE subyacente ronda el 3% y mantiene una tendencia descendente.

“La inflación sigue siendo elevada, pero ya no se acelera”, apunta Green. “La trayectoria importa más que el nivel, y esa trayectoria es claramente a la baja”.

Desde su punto de vista, la credibilidad de la política monetaria no consiste en mantener una postura rígida, sino en ajustar las decisiones al momento económico. Mantener una política demasiado restrictiva mientras el crecimiento se enfría puede convertir una desaceleración manejable en un problema mayor.

Riesgo de endurecimiento pasivo

Las tasas actuales ya están cerca de lo que muchos modelos consideran un nivel neutral. Con una inflación descendente y una política monetaria congelada, los tipos reales aumentan de forma automática.

“Es un ajuste pasivo, sin subir tasas”, advierte Green. “Un recorte pequeño ahora evitaría que la política se volviera más restrictiva por simple inercia”.

Además, los mercados descuentan menos de dos recortes en lo que queda de año. Si la Fed se mantiene inmóvil y la inflación sigue bajando, las condiciones financieras se endurecerán aún más.

Mirar al futuro, no al pasado

Para el CEO de deVere, el equilibrio de riesgos ha cambiado. Cuando la inflación se descontrola, la respuesta puede ser rápida. Pero cuando la contratación se congela y la confianza se hunde, reparar el mercado laboral lleva mucho más tiempo y exige medidas más drásticas.

“La resiliencia económica mira al pasado”, concluye. “La banca central debe mirar al futuro”. Esperar a que la debilidad sea innegable suele desembocar en recortes agresivos durante una recesión, en lugar de ajustes moderados durante una expansión.

En su opinión, la pausa actual puede parecer prudente hoy, pero peligrosa con el paso del tiempo. Si no se actúa ahora, aumenta la probabilidad de que la Fed se vea obligada más adelante a aplicar una flexibilización mucho más profunda, cuando el crecimiento y el empleo ya estén claramente deteriorados.

Share:
DiarioDigitalRD

DiarioDigitalRD

DiarioDigitalRD es un medio de noticias generales que se origina en Santo Domingo, República Dominicana. Para contacto 809-616-6354 Cel. 809-980-6500 y 809-6081130. editor@diariodigitalrd.com.

Artículos relacionados