Skip to content
DiarioDigitalRD

El oro sigue a la plata rompiendo records históricos de precios

| | 3 min read
El metal precioso vive su mejor momento financiero desde 1979
El oro rompe el techo de los 5000 dólares en un año récord

El escenario podría reconfigurar mapas globales del dinero 

El mercado de metales preciosos dejó de moverse en sus rangos habituales y entró en terreno inexplorado. Tras el salto de la plata por encima de los 100 dólares la onza, el oro acaba de cruzar otra frontera simbólica: superó los 5.000 dólares, un nivel que reescribe las referencias tradicionales de valor y riesgo en la economía global.

Para Nigel Green, director ejecutivo de deVere Group, no se trata de un simple rally, sino de una señal de fondo. El avance del metal dorado, sostiene, refleja una transformación en la forma en que los inversores interpretan la deuda pública, la estabilidad de las monedas y el equilibrio político internacional. La búsqueda de refugio dejó de ser defensiva y pasó a ser estructural.

Deuda récord de Estados Unidos enciende alarmas y sacude mercados

Inversores migran hacia refugios fuera sistema

Green subraya que los bonos soberanos, durante décadas considerados pilares de seguridad, ya no generan la misma confianza. La volatilidad en los mercados de deuda de economías clave, junto con el alza de rendimientos en Estados Unidos, Europa y Japón, ha sembrado dudas sobre su capacidad para proteger el poder adquisitivo. En ese contexto, el oro retoma protagonismo como reserva de valor frente a posibles errores de política económica.

El escenario político también pesa. El endurecimiento de posturas en comercio, defensa y alianzas estratégicas ha elevado la sensación de incertidumbre global. A esto se suma un ciclo de endeudamiento persistente, donde el gasto público crece al ritmo de rivalidades geopolíticas, inversión en tecnología e incremento de presupuestos militares.

Pagos electrónicos marcan récord en 2025, según Banco Central

Bancos centrales refuerzan compras estratégicas sostenidas

Un actor clave en este impulso son los bancos centrales. En los últimos años han intensificado la acumulación de oro, superando las mil toneladas anuales, en un movimiento que apunta a diversificar reservas más allá del dólar y el euro. Esa estrategia oficial encuentra eco en fondos cotizados, carteras institucionales y pequeños ahorristas que elevan su exposición al metal.

El comportamiento actual desafía esquemas clásicos: el oro sube incluso con rendimientos elevados, algo que antes lo presionaba a la baja. Según Green, el mercado ya no prioriza el coste de oportunidad, sino el riesgo sistémico y la fragilidad de marcos monetarios y fiscales.

Con este telón de fondo, la pregunta ya no es si el oro puede sostener los 5.000 dólares, sino hasta dónde puede llegar. Para deVere, el umbral de 6.000 dólares por onza antes de fin de año es un escenario plausible si persisten la tensión geopolítica, la expansión fiscal y la desconfianza sobre la estabilidad financiera. El metal, más que subir, está redefiniendo su papel en las carteras globales.

Share:
Diómedes Tejada Gómez

Diómedes Tejada Gómez

Comunicador y mercadólogo, editor de DiarioDigitalRD en Nueva York. Contacto: diomedestejada@gmail.com

Artículos relacionados