CEBAMDER defiende representatividad comunitaria en lucha por Manzanillo
El colectivo exige resarcimiento justo por daños del sector energético en Montecristi
En el extremo noroeste de la República Dominicana, donde el Atlántico baña las costas de Montecristi, se libra una batalla por la soberanía comunitaria y el equilibrio ecológico. El Centro Bahía de Manzanillo para el Desarrollo Regional (CEBAMDER) ha alzado la voz para recordar que el progreso energético no puede cimentarse sobre el sacrificio de los medios de vida locales por lo que ha denunciado los impactos generados por los proyectos energéticos que se desarrollan en dicho territorio.
Su presidente, Frank Valenzuela, ha sido enfático: y aclaró a la opinión pública nacional e internacional que la organización que dirige ha sido la única autorizada y documentada que, desde 2022, fiscaliza las cicatrices que las plantas eléctricas y las infraestructuras asociadas están dejando en la zona.
La preocupación no es infundada. El despliegue de grandes proyectos ha comenzado a pasar factura a ecosistemas críticos. Los manglares y humedales, esenciales para la biodiversidad y protegidos bajo la convención Ramsar en Playa Estero Balsa, enfrentan una degradación que amenaza con ser irreversible.
Esta situación golpea directamente la columna vertebral de la economía de Pepillo Salcedo: la pesca artesanal, la apicultura y el ecoturismo comunitario, sectores que hoy ven su futuro comprometido por la falta de evaluaciones preventivas rigurosas.
Defensa firme del patrimonio ecológico local
El camino hacia la justicia ambiental ha estado lleno de obstáculos. Valenzuela denunció que, en los inicios de esta lucha, el Ministerio de Medio Ambiente negó en dos ocasiones el acceso a los estudios de impacto, obligando a la comunidad a realizar sus propios levantamientos de información y encuestas ex post.
Este esfuerzo ciudadano permitió advertir, con datos en mano, sobre los riesgos sociales y productivos que hoy son una realidad palpable para la comunidad de Villa Raif y los productores de la región.
Resarcimiento integral sin banderas políticas ajenas
Ante la visibilidad del conflicto, CEBAMDER ha marcado una línea roja infranqueable: su agenda es estrictamente comunitaria. La organización rechaza cualquier intento de instrumentalización política o ideológica por parte de actores externos que pretendan colgarse de su causa.
Para Valenzuela, el objetivo es único y transparente: la restauración de los ecosistemas degradados y una compensación económica justa y verificable para los sectores afectados, basada en el derecho colectivo y no en intereses electorales.
La lucha de Manzanillo es un recordatorio de que la responsabilidad territorial es innegociable. Mientras el Estado y las empresas avanzan en sus planes de expansión, CEBAMDER reafirma su compromiso de seguir actuando como vigilante incansable.
La exigencia es clara: rehabilitación de la biodiversidad, respeto a la autoría del proceso social y soluciones sostenibles que permitan que Manzanillo siga siendo, ante todo, un hogar para su gente.
Diómedes Tejada Gómez
Comunicador y mercadólogo, editor de DiarioDigitalRD en Nueva York. Contacto: diomedestejada@gmail.com
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