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Película visibiliza misión educativa de dominicana Yasiris Ortiz en el Bronx

| | 4 min read
Campeona de tenis de mesa, Yasiris Ortiz

El film Marty Supreme enlaza la educación y la comunidad con la convicción de que el deporte puede cambiar destinos

La película Marty Supreme llegó a las salas como una obra de entretenimiento deportivo, pero su impacto trasciende la ficción. En medio de su narrativa aparecen destellos de una historia auténtica que conecta la gran pantalla con las calles del Bronx. Es la historia de la dominicana Yasiris Ortiz, cuya vida encarna los valores que el filme apenas insinúa: disciplina, fe y la convicción de que el deporte puede cambiar destinos.

Ortiz no actúa. Su presencia en la película es un gesto de realismo, una afirmación silenciosa de que el tenis de mesa no solo se juega, también se vive. Desde su experiencia como atleta de alto rendimiento hasta su rol como educadora y líder comunitaria, su trayectoria demuestra que el verdadero triunfo ocurre fuera del podio.

La gran pantalla suele ser un espejo de realidades que superan cualquier guion de Hollywood. En dos escenas, aparece Yasiris Ortiz, campeona profesional de tenis de mesa y líder comunitaria del Bronx, cuya trayectoria desde la competición internacional hasta el empoderamiento juvenil de base refleja los temas centrales de la película: disciplina, fe y sueños que superan las circunstancias.

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La dominicana no solo aporta autenticidad a dos escenas del filme, sino que utiliza ese impulso mediático para consolidar una revolución social en el corazón del Bronx.

Para Ortiz, el tenis de mesa nunca fue un simple juego de reflejos, sino el vehículo que la transportó desde su natal Bayaguana hasta el escenario internacional. Su historia es la de una migrante resiliente que, tras representar a la República Dominicana como miembro de la selección nacional de tenis de mesa, llegó a Nueva York en 2016 para enfrentarse al desafío de reconstruir su identidad. 

Entre vagones de metro y la búsqueda incansable de un lugar donde entrenar, Ortiz descubrió que su verdadera misión no era solo ganar trofeos, sino democratizar el acceso al deporte.

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El deporte como motor de cambio

Al comenzar a impartir clases en una escuela primaria del sur del Bronx, Yasiris notó algo extraordinario: la disciplina y la alegría que el tenis de mesa inyectaba en sus alumnos transformaba su rendimiento académico. Esta chispa dio vida a Spin & Learn, una organización que ha integrado el bienestar físico y emocional en más de 45 escuelas públicas de Nueva York.

La metodología de Ortiz no se limita a enseñar la técnica del saque; busca forjar el carácter. A través de alianzas estratégicas con gigantes de la industria como Paddle Palace y Stiga Sports, ha logrado llevar equipamiento de alta calidad a comunidades que históricamente han sido ignoradas por las élites deportivas. 

Su libro infantil, "Yasi the Champion", se ha convertido en una herramienta pedagógica que inspira a miles de niños a verse a sí mismos como ganadores, sin importar sus circunstancias económicas.

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Justicia social desde la raqueta azul

Sin embargo, el éxito escolar no era suficiente. Consciente de que el acceso solía desvanecerse al sonar el timbre de graduación, Ortiz ha dado el paso definitivo con el lanzamiento de la Fundación Spin & Learn. Esta entidad sin fines de lucro nace para romper las barreras del entorno escolar y extender sus programas a familias, adultos y personas mayores en toda la comunidad.

"La representación importa, pero solo el acceso genera un cambio real", afirma la atleta con la firmeza de quien conoce el valor del esfuerzo. 

La Fundación busca ser un refugio de continuidad donde el liderazgo y la resiliencia se cultiven a largo plazo. 

En un momento donde el tenis de mesa vive un renacimiento cultural gracias al cine, Yasiris Ortiz se asegura de que las luces de neón de la fama iluminen también los rincones más necesitados del Bronx, transformando un sueño personal en un patrimonio colectivo de esperanza.

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Diómedes Tejada Gómez

Diómedes Tejada Gómez

Comunicador y mercadólogo, editor de DiarioDigitalRD en Nueva York. Contacto: diomedestejada@gmail.com

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