Skip to content
DiarioDigitalRD

Dormir más el fin de semana desafía mitos sobre adolescentes

| | 3 min read
Dormir más el fin de semana beneficia salud mental de adolescentes
Un reciente estudio desarrollado por la Universidad de Oregón y la Universidad Médica Upstate del Estado de Nueva York plantea que recuperar horas de sueño durante el fin de semana puede tener un impacto positivo en la salud mental de los adolescentes y jóvenes adultos.

La ciencia vincula descanso flexible con menor riesgo depresivo juvenil

Un reciente estudio desarrollado por la Universidad de Oregón y la Universidad Médica Upstate del Estado de Nueva York plantea que recuperar horas de sueño durante el fin de semana puede tener un impacto positivo en la salud mental de los adolescentes y jóvenes adultos.

Así, dormir hasta tarde los fines de semana, una práctica frecuentemente criticada por padres y educadores, comienza a ser vista bajo una luz distinta por la comunidad científica.

La investigación, publicada en el Journal of Affective Disorders, analizó datos de personas de entre 16 y 24 años y reveló que quienes compensaban el sueño perdido durante la semana tenían un 41 % menos de riesgo de presentar síntomas de depresión frente a quienes no lo hacían. 

El hallazgo cuestiona la rigidez de los discursos tradicionales sobre horarios estrictos y abre un debate necesario sobre cómo se concilia la vida moderna con las necesidades biológicas juveniles.

La IA impulsa una nueva era de la salud preventiva

Déficit de sueño y presión social

El estudio parte de una realidad ampliamente compartida: los adolescentes acumulan un déficit crónico de sueño durante la semana. La escuela, las actividades extracurriculares, la vida social y, en muchos casos, el trabajo, compiten por un tiempo que rara vez alcanza. 

Aunque los expertos recomiendan dormir entre ocho y diez horas diarias, los propios investigadores reconocen que este ideal resulta poco realista para buena parte de la población joven.

Melynda Casement, psicóloga y directora del Laboratorio del Sueño de la Universidad de Oregón, señala que el problema no es la falta de conciencia, sino la incompatibilidad entre los ritmos biológicos y las exigencias sociales. 

Permitir que los adolescentes duerman más los fines de semana, afirma Casement, puede actuar como un factor protector frente a la depresión, sin sustituir la importancia de un descanso regular.

OpenAI lanza ChatGPT Salud para consultas médicas

Ritmos biológicos versus horarios escolares

Uno de los aspectos más relevantes del estudio es su atención a los cambios naturales en los ritmos circadianos durante la adolescencia. A partir de esta etapa, el cerebro tiende a retrasar la hora de conciliación del sueño, convirtiendo a muchos jóvenes en noctámbulos temporales. 

Dormirse alrededor de las once de la noche y despertarse cerca de las ocho de la mañana sería, según los investigadores, un patrón habitual y saludable.

Sin embargo, este ritmo choca frontalmente con los horarios de inicio temprano en muchos institutos. Por ello, desde hace años, científicos del sueño apoyan campañas para retrasar el comienzo de las clases, una medida que podría reducir el cansancio acumulado y mejorar el bienestar emocional.

El estudio se basó en datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición de Estados Unidos (2021-2023). Los participantes informaron sobre sus horarios de sueño y su estado emocional. 

El polo norte magnético se desplaza frenado hacia Siberia

Aquellos jóvenes que declararon sentirse tristes o deprimidos a diario fueron clasificados con síntomas depresivos, lo que permitió establecer una relación clara entre descanso y salud mental.

La depresión es una de las principales causas de deterioro funcional en jóvenes, afectando su rendimiento académico, laboral y social. En este contexto, replantear el descanso no como un lujo, sino como una necesidad, adquiere una relevancia social y educativa de primer orden.

Más allá de promover trasnochar sin límites, el estudio invita a una reflexión crítica: quizás la flexibilidad y la adaptación a los ciclos naturales sean herramientas más eficaces que la imposición de normas rígidas. Un enfoque que, lejos de fomentar la pereza, podría contribuir a una juventud más sana y emocionalmente estable.

Share:
Diómedes Tejada Gómez

Diómedes Tejada Gómez

Comunicador y mercadólogo, editor de DiarioDigitalRD en Nueva York. Contacto: diomedestejada@gmail.com

Artículos relacionados