Skip to content

Fogaraté: El regalo de agosto

| | 1 min read
Ramón Colombo, periodista.

Esto de que la tarde llueva suele ser, al filo de la nocturnidad, un fantástico asombro evocador de olvidos y recuerdos. Es que la lluvia sigue siendo un hermoso misterio, a pesar de todo lo explicado sobre las leyes del agua. Sobre todo porque hace que la tarde florezca en paraguas presurosos, incluyendo el nuestro. Y a uno le dan ganas de llegar a ningún lado a aplaudir la lluvia, pues ya no existe, como antaño, el cine al aire libre para gozar bajo el cielo las aventuras lejanas de malandros y héroes…(En fin, esto de que la tarde llueva es un magnífico regalo de agosto, para que septiembre nos sea menos aburrido).

Share:
Ramón Colombo

Ramón Colombo

Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.

Artículos relacionados

Columnistas

Me duele el alma

Mientras existan sociedades que permitan la libre expresión del pensamiento a casi TODOS, las que niegan ese derecho seguirán gritando en campos desiertos. Es doloroso…

| 3 min read