Fogaraté: El regalo de agosto
Esto de que la tarde llueva suele ser, al filo de la nocturnidad, un fantástico asombro evocador de olvidos y recuerdos. Es que la lluvia sigue siendo un hermoso misterio, a pesar de todo lo explicado sobre las leyes del agua. Sobre todo porque hace que la tarde florezca en paraguas presurosos, incluyendo el nuestro. Y a uno le dan ganas de llegar a ningún lado a aplaudir la lluvia, pues ya no existe, como antaño, el cine al aire libre para gozar bajo el cielo las aventuras lejanas de malandros y héroes…(En fin, esto de que la tarde llueva es un magnífico regalo de agosto, para que septiembre nos sea menos aburrido).
Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.
Artículos relacionados
Me duele el alma
Mientras existan sociedades que permitan la libre expresión del pensamiento a casi TODOS, las que niegan ese derecho seguirán gritando en campos desiertos. Es doloroso…
Narco, política y voto preferencial
Se sabía que esas figuras tenían escasas posibilidades de ganar un proceso interno enfrentando al tigueraje de los partidos. Decir que el voto preferencial es…
Cultura asiática cambia hábitos alimenticios de estadounidenses
Todavía los hot dogs siguen siendo los alimentos rápidos de mayor popularidad y consumo en EE. UU. Atlanta, Georgia. – El consumo entre los estadounidenses es…