Fogaraté: Falta mucho todavía
Sí. Efectivamente. En treinta días ha cambiado la imagen, ha cambiado el estilo, ha cambiado el ambiente, ha cambiado el saco y la corbata por la camisa arremangada, el misterio de vidrios polarizados por el jefe manejando su propio carro, la adustez y el silencio por la sonrisa y la palabra franca, el distanciamiento por la cercanía, la breve visita sorpresiva por el conocer sin tiempo las realidades…Pero no basta todo eso. Falta ver los cambios trascendentes, y muy especialmente lo que todo el mundo espera: la liquidación de la impunidad y los primeros castigos a los corruptos, para ver si es verdad que el gas pela.
Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.
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