Fogaraté: Feliz ciudadano caracol
[avatar user="Colombo" size="medium" align="right" link="file" target="_blank"]Ramón Orlando, periodista.[/avatar]
Me encantan los jueves festivos, como el de ayer, porque me permiten enroscarme en mi mismo y convertirme en un ciudadano caracol. Así, ayer me envolví en mi casa. Cerré ventanas, corrí cortinas, puse música, cerré los ojos. No computadoras. No radios. No Internet. Mucho menos ver las máscaras de la televisión. Olvidé absolutamente esta demovaina. No pensé ni un instante en la salvación de la patria. Simplemente me embriagué en la voz de Sole Giménez y me dejé arrastrar por la dulzura de Pasión Vega. Sentí, en verdad, la felicidad de un caracol. Hoy simplemente huyo hacia un fin de semana que ojalá transcurra vacío de mentiras.
Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.
Artículos relacionados
Castigo drástico para antisociales que descartan a niñas y niños
Definitivamente, la familia olvidó su significativo rol. “Muchas de las cosas que nosotros necesitamos pueden esperar, los niños, las niñas no pueden, ahora es el momento,…
Globalización sin brújula: cuando el mercado ocupa todo
El precio humano de un modelo que prometió progreso y dejó vacío Hablar de globalización hoy ya no tiene el brillo que tenía a finales…
Del oficio del adulón y el periodismo
Y es de esa manera porque su oficio proyecta una de las bajezas más vergonzosas del hombre POR JUAN CRUZ TRIFFOLIO Es un ser fluido…