Fogaraté: Se impuso el olvido
Ayer (28 de abril) salí a las calles esperando ver la bandera dominicana a media asta. Ayer esperé todo el día un gran reconocimiento del Gobierno a la heroicidad de este pueblo, el único de América Latina que ha enfrentado militarmente a la potencia más poderosa del planeta. Ayer esperé inútilmente que esto que eufemísticamente llamamos “Estado”, en cualquiera de sus espacios conmemorara en grande, como es merecido, la gran gesta patriótica del mordiente Siglo Veinte dominicano, tan cargado de heroicidades y martirologios…(Pero ayer, contrario a mi ilusión, se impuso el olvido, implícito desprecio a nuestro más glorioso pasado).
Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.
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