Fogaraté: Una ciudad en guerra
Anoche sentí un fuerte golpe espiritual en lo más sensible de mis sentimientos ciudadanos; sentí que ya no tiene sentido declarar voz en cuello que vivo en la pacífica Santo Domingo; sentí que ya da lo mismo vivir aquí que en cualquiera de las capitales de Latinoamérica desde donde cotidianamente nos llegan terribles noticias que nos llenan de miedo…Sentí que me han cambiado por otra mi ciudad amada, con soldados de poderosas armas largas y escrutadora mirada, vigilados en todos sus movimientos, igual que a nosotros, por una feroz delincuencia que, pese a tantos aspavientos, nunca se dará por vencida.
Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.
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