Fogaraté: Santo Domingo veneciano
Con un poco de imaginación y espíritu emprendedor (atención David Collado), bien podríamos los capitaleños sacarles un buen beneficio a los días de lluvias torrenciales, sobre todo en la alucinante parte baja de la ciudad. ¡Nada de destapar el viejo y limitado alcantarillado para hacer que el agua fluya hacia el mar! No. Simplemente coloquemos en lugares estratégicos góndolas de alquiler, pongamos barcitos en cada esquina y bocinones con Charles Aznavour cantando “Venecia sin Ti”. Resultado seguro: incrementamos el turismo y todos nos divertimos más que el carajo… ¡Y que viva la lluvia!
Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.
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