Fogaraté: Dominicano en Dajaméndez
He vuelto a donde mejor se define la Patria verdadera; donde ser humano solidario es lo mismo que ser dominicano o haitiano; donde la alegría y la tristeza tienen el mismo significado en español y en creole; donde la palabra futuro se escribe con otra palabra: Esperanza; donde hace algunos años ha empezado a levantarse un muro fronterizo que unifica esa esperanza: el muro del progreso, el muro del salario, el muro de la riqueza, el muro del desarrollo social compartido, que empieza a extenderse desde Dajaméndez (como ya le llamo), hasta Pedernales; desde Codevi hasta el final-final de la miseria…(Y aquí me siento más dominicano que nunca).
Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.
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