¡Qué vergüenza!… ¡Merde!
Je suis Charlie. Je suis Charlie. (Perdónenme esta vez la inevitable letanía). Je suis Charlie. Je suis Charlie. (Pero cuando fui a la embajada de Francia a vaciar mi tristeza en una página en blanco). Je suis Charlie. Je suis Charlie. (A expresar mi grito contra la barbarie). Je suis Charlie. Je suis Charlie. (Y vi que apenas habían pasado por allí unos 90 seres de los que habitan esta tierra de tantas solidaridades). Je suis Charlie. Je suis Charlie. (Me sentí dominicanamente avergonzado). Je suis Charlie. Je suis Charlie. (¡Carajo!). Je suis Charlie. Je suis Charlie. (¡Merde!).
Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.
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