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DiarioDigitalRD

La zafra de la campaña electoral<br>

| | 3 min read

Teniendo
las elecciones&nbsp;muy cerca la movida&nbsp;de los partidos políticos en la
nación dominicana está como la caña de azúcar, en zafra, en&nbsp;tiempo de
cosecha. En el nuevo&nbsp;reciclaje competitivo,&nbsp;el mercado
electoral se abastece, y las ofertas están a la orden del día, basta con
hacer un poco de ruido, y punto, negocio hecho.

&nbsp;Personajes
añejos que se han repartido el
botín desde tiempo inmemorial, que odiaban a muerte&nbsp;a Don Juan, que
hablaban peste de él diciendo inclusive que era un comunista,&nbsp;todavía a
estas alturas continúan hoy&nbsp;amazando fortuna desde el Estado Dominicano,
y, lo peor de todo, pretenden seguir. ¡Que Vergüenza!.

&nbsp;Con una democracia así, donde el
efecto contagio de la compra- venta política
deja un&nbsp; sabor amargo y devastador en quienes aspiramos&nbsp; a una sociedad civilizada y educada, justa y equitativa,&nbsp; no se va a ninguna parte,&nbsp; es tan solo una pose y nada más, una simulación.

&nbsp;Ha
llegado la hora en que el rebaño de Dios,&nbsp; junto al remanente que
anhela construir una nación digna, suban a los estamentos de poder, y
desde ahí, proceder&nbsp; a enderezar el rumbo equivocado por el que llevan a
esta sociedad.

&nbsp;Estamos&nbsp;ante&nbsp;un
mercado repleto, en su gran mayoría, de mercancías oxidadas
políticamente hablando, sin ningún valor, tráfico&nbsp;que está&nbsp;necesitado de
una reingenieria organizacional que pueda satisfacer a un colectivo
cansado de que lo
engañen, que lo enloden, que lo ensucien, que lo humillen.

&nbsp;Gobiernos
van y vienen, y todo se queda en pura palabrería y en&nbsp;la nueva
cuadrilla de&nbsp;millonarios, y la gran mayoría cada vez más pobre,&nbsp;eso es
todo.

&nbsp;La gente
decente&nbsp;que ama y&nbsp;le duele el país, tiene una oportunidad brillante para
hacerse sentir y dejar oir el dolor que le provoca esta crisis de
valores que nos azota y golpea, no solamente al emitir su voto el
próximo veinte de mayo, sino también procediendo a organizarse para
cambiar las estructuras de un sistema en decadencia y agotado&nbsp;de
partidos políticos en la República Dominicana, una nación que ama a
Jesucristo.

&nbsp;Una nueva generación de políticos es posible, referente de ética y moral, de servicio adnegado a Dios, y a la nación.

&nbsp;Pastor

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